La vida es un vuelo

Para Hemingway, escribir era como un safari. Le apasionaba rastrear, acechar y cazar la pieza, pero, una vez cobrada, perdía todo interés. Era un león muerto.

Uno de mis primeros encargos cuando me incorporé en 1984 a un diario deportivo fue editar a don Antonio Bragado. Era un hombre mayor, de 80 años. Antiguo e influyente alto cargo federativo, lo recuerdo invariablemente trajeado, cortés, muy madrugador. En una época en que nadie se personaba en la redacción hasta bien entrada la tarde (y muchos recién desayunados), él entregaba sus colaboraciones tempranísimo. Eso era lo bueno. Lo malo era que resultaban ininteligibles. Constaban de un único párrafo y no estaba claro dónde acababa una frase y empezaba la siguiente, porque no creía en puntos ni comas. Aunque no existía consenso, los colegas sospechaban que versaban sobre algún tecnicismo reglamentario, materia en la que don Antonio era un reputado experto. A partir de esa tenue pista había que deducir el resto del artículo igual que el antropólogo reconstruye un homínido a partir de la huella de un pie. ¿Y si no es lo que quería decir?, inquirí. No te preocupes, me tranquilizaron, nunca se lee a sí mismo. Debía de ser cierto, porque yo hice algunas audaces recreaciones y nunca me llegó la menor queja. Por lo visto, don Antonio olvidaba su columna tan pronto como la remataba.

Tiempo después oí a alguien (¿García Márquez? He sido incapaz de encontrar la cita) relatar algo similar de Hemingway. La única novela que le preocupaba era la que se traía entre manos. Escribir era para él como un safari. Le apasionaba rastrear, acechar y cazar la pieza, pero, una vez cobrada, perdía todo interés. Era un león muerto y pasaba al siguiente.

Don Antonio hacía lo mismo, y a la carrera. Dejaba los folios mecanografiados sobre la mesa del redactor jefe y salía desalado en un Renault Gordini que había aparcado sobre la acera y conducía temeraria y ruidosamente. ¿Adónde iría con tanta prisa? ¿No se había ganado un merecido descanso? ¿Por qué no se dedicaba a holgar y disfrutar?

Tampoco mi padre dejó de darle a la máquina hasta que, con 91 años, se lo llevó una ambulancia a la Fundación Jiménez Díaz. Su última colaboración vio la luz el 1 de mayo de 2020, dos días antes de su fallecimiento. “En fin”, auguraba ominosamente, “otra semana, la que hoy empieza, de temores, paro, muerte y pesimismo”.

Cuesta comprender esta obsesión por caer con las botas puestas. Nos educan en la idea del ocio como paraíso y el trabajo como condena bíblica, pero Richard Branson no distingue uno de otro porque son dos caras de una moneda: vivir. Me di cuenta cuando me invitaron a participar en una mesa redonda en Colombia. Mis anfitriones no repararon en gastos y me enviaron en primera, un raro privilegio para una víctima habitual de la clase económica. Tenía casi 11 horas por delante, pero el asiento se ponía completamente horizontal e iba como metido en una burbuja, aislado del resto del pasaje. Disponía de una amplia oferta de juegos, cine y música y decidí organizarme: primero una buena película, luego la cena, un poco de lectura y a dormir hasta que me traigan el desayuno. Fue, sin duda, más agradable que ir estabulado en turista, pero llegué a Bogotá harto y estragado de tanta diversión.

La vuelta fue diferente. El director me llamó para decirme que no sé quién había fallado y tenía que adelantar un reportaje, así que pasé buena parte del vuelo mirando papeles, tomando notas, pergeñando esquemas. Y debo decir que el tiempo se me pasó sin sentirlo y, al aterrizar en Barajas, estaba exhausto, pero satisfecho.

Mi padre, Hemingway, don Antonio conocían el secreto. La existencia es un largo vuelo y tiene momentos para holgar y disfrutar, pero nada lo hace más llevadero que rastrear, acechar y cobrar la siguiente pieza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s