La leyenda de la indomable

 Un intento de evaluación, más o menos objetivo, de Esperanza Aguirre.

La izquierda ha invertido un esfuerzo ingente en convencer a los españoles de que Esperanza Aguirre representa a la derecha más rancia y, si por rancia se entiende que no le gusta que se dé la píldora del día después a las niñas de 13 años o que se excarcele al secuestrador de Ortega Lara, entonces sí, Aguirre es rancia.

Seguir leyendo