La industria de la fama

Durante siglos, la gloria se consideró un modo de recompensar el esfuerzo. Ahora se fabrica.

Cuando era joven pensaba que había que publicar una novela para hacerse famoso, pero es justo al revés: hay que hacerse famoso para publicar una novela. Es lógico. Por malo que sea lo que escriba Madonna, la promoción está hecha. La fama garantiza al editor un volumen de ventas; el talento literario, no. Seguir leyendo